La Maldición QWERTY

Posted on febrero 13, 2007. Filed under: Computadoras |

Alguna vez se ha preguntado a que se debe la caprichosa distribución de las teclas en su teclado? Le parece que no tienen ninguna lógica y que están distribuidas de una manera que hace difícil la escritura? Pues aunque Ud. no lo crea esto es exactamente así.

Cómo para los que llegamos a conocer las máquinas de escribir es evidente, el teclado de la computadora actual es una copia del que usaban estas máquinas, es por eso que deberemos retroceder más de 100 años para descubrir cuales fueron las razones de que la actual distribución, eficientemente ineficiente, llegará hasta nosotros y se haya mantenido casi sin cambios durante tanto tiempo.

Aunque la primera máquina de escribir “”método artificial destinado a la impresión o trascripción de letras, de manera individual o progresivamente, una después de la otra, como al escribir a mano… tan nítida y exacta que no se distinga de la letra de imprenta” fue patentada en 1714 por el británico Henry Mill, parece que no fue hasta 1808 en que el italiano Pellegrino Turri fabricó la primera.

A partir de eso arrancó una especie de fiebre de la máquina de escribir. Durante 66 años se propusieron todo tipo de modelos, algunos como pianos, otros parecidos a máquinas de coser, otros más con una especie de dial para elegir las letras. Hasta que en 1874 E. Remington & Sons (los célebres fabricantes de armas) hizo una basada en el prototipo del estadounidense Christopher Sholes.

La máquina de Sholes tenía una sola gran hilera de teclas, ordenadas alfabéticamente que golpeaban el papel por detrás, el problema es que si se escribía rápido, las teclas se atascaban, generando errores y molestias. Esto era más grave porque como el papel se golpeaba por detrás, no se veía lo que uno escribía. Parte del problema se resolvió poniendo las teclas en 3 hileras, aún ordenadas alfabéticamente, pero los atascos continuaban. Fue aquí cuando Sholes tuvo dos ideas, una buena y la otra mala. La primera fue hacer que las teclas golpearan el papel por delante, de manera que se podían detectar los errores por atasco inmediatamente, la otra, que a el le resulto muy bien pero que al resto de nosotros nos ha generado dolores de cabeza y de manos por varias generaciones fue fatal.

Sholes hizo un estudio para saber cuales eran las letras más comunes (A,E,I,O,U,D,H,T,N,S Y R en idioma inglés) y las puso lo más separadas posible. De esta manera disminuía la velocidad de tipeo y con ello la posibilidad de que las teclas se atasquen. La tecla R se dejó en la fila superior para que los vendedores pudieran escribir rápidamente la palabra “TYPEWRITER” (máquina de escribir en inglés).

A pesar de las mejoras de la maquina de Sholes, y del apoyo que le brindaba Remington & Sons, este no era suficiente para destacar entre una oferta de maquinas, aparentemente con el mismo propósito y de características tan diferentes. Fue aquí donde el QWERTY encontró el apoyo de usuarios clave.

En 1882 una tal miss Longley, fundadora del Instituto de Taquigrafía y mecanografía de Cincinnati, vio clara su oportunidad de negocio y desarrollo y empezó a enseñar el tecleo a ocho dedos que los profesionales utilizan hoy en día.

Miss Longley eligió máquinas QWERTY para sus clases, como también eran QWERTY , lógicamente, las máquinas que se usaban en las escuelas de mecanografía que con un claro interés corporativo Remington empezaba a establecer por aquel entonces. La maquinaria QWERTY estaba en marcha, pero este buen comienzo podía haberse estrellado perfectamente contra la competencia de un mejor diseño en los duros años del afianzamiento del patrón mecanográfico.

Posiblemente, el impulso definitivo le llegó a QWERTY de una ayuda inesperada, gracias a un acontecimiento crucial que tuvo lugar en 1888. Miss Longley fue desafiada a probar la superioridad de su método de ocho dedos sobre teclado QWERTY por Louis Taub, otro profesor de mecanografía, también de Cincinnati, que trabajaba con cuatro dedos sobre un teclado no-QWERTY aunque probablemente también sub-óptimo (con seis filas y sin tecla de mayúsculas). La competición, ampliamente divulgada por la prensa, se iba a convertir en una especie de juicio público. Expresamente para esa competición, miss Langley contrató los servicios de Frank E. McGurrin, un mecanógrafo QWERTY con su propia e innovadora aproximación al tema de la mecanografía.

McGurrin había memorizado el teclado QWERTY y escribía por tanto como los mecanógrafos de hoy dia, “al tacto”, a diferencia de sus competidores. Gracias a esta característica y no tanto debido al diseño de las máquinas, McGurrin arrasó a Taub en la famosa competición. El público en general y los profesores de mecanografía en particular tomaron nota de la aparente superioridad de QWERTY

Poco pudo importar que nunca se llevaran a cabo competiciones cotejadas con mecanógrafos en igualdad de condiciones, con igual número de filas, o de dedos, para determinar verdaderamente la importancia del diseño de los teclados en la eficacia de las máquinas. QWERTY ya había recibido su impulso imparable y se imponía con el principio de siglo. En algún momento los fabricantes rivales comprendieron que les iba costar menos esfuerzo reconvertir sus máquinas que los hábitos de la gente y se convirtieron a QWERTY o se extinguieron.

La máquina de Sholes se hizo exitosa comercialmente cada vez más, ya que se incorporaron cilindros para papel, cintas entintadas, etc. La competencia se quejaba, diciendo que era fatigoso escribir en un teclado QWERTY. Surgieron modelos que ubicaban en la misma fila las letras principales, facilitando la escritura, pero nunca tuvieron éxito.

En 1932, August Dvorak, un profesor de pedagogía, y sus cuñado William Dwaley, presentaron un teclado basado en estudios de mecanografía, fisiología de la mano, frecuencia y ubicación de las letras, siendo un teclado con una disposición de las letras casi perfecta para el idioma inglés. Desde entonces, ese teclado ha batido todos los récords de velocidad.

Sin embargo, en ese entonces ya estaba popularizado el Modelo No. 5, de Underwood, una máquina de escribir en QWERTY que permitía escribir más rápido sin atascarse las teclas, gracias a una palanca especial. Se convirtió en la máquina de escribir estándar de muchas empresas. En las escuelas no se enseñó el Dvorak, sino el QWERTY, y poco a poco terminó transformándose en la disposición de teclas que todo el mundo conocía y dominaba, siendo ésta universal… así es como ahora tenemos este teclado.

-Si estudias mecanografía con un teclado QWERTY, te esfuerzas 20 veces más que en un teclado Dvorak, y usas más tu mano izquierda y tu dedo meñique, cuando la mayoría de las personas son diestras. Simplemente escribe las palabras “agrades”, “exagere”. O nota lo difícil que es escribir “pulmón”, “mínimo”, “munición”.

-En el teclado Dvorak usas ambas manos por igual, y no fuerzas tanto los dedos, ya que las consonantes importantes están al lado izquierdo y las vocales al derecho. Es imposible escribir algo con una sola mano.

-En un teclado QWERTY te equivocas el doble que en un teclado Dvorak.

-Si quieres lograr una velocidad de 40 palabras por minuto, necesitas unas 60 horas de práctica. En un teclado Dvorak, logras esa velocidad con menos de 20 horas de práctica.

-Lo más increíble: supón que sumas todo el trayecto que recorren tus dedos entre tecla y tecla. En un día, un mecanógrafo en un teclado QWERTY recorre 32 kilómetros. En un teclado Dvorak, recorre poco más de kilómetro y medio.

Actualmente el teclado Dvorak es usado generalmente por personas con discapacidades, existiendo modelos especiales que permiten usar sólo la mano izquierda o derecha.

Si sabes mecanografía en el teclado normal, y quieres aprender la del teclado Dvorak, te será más difícil. Igual es si alguien que usa Dvorak quiere usar el teclado QWERTY.

Pros y contras del teclado Dvorak (http://www.mwbrooks.com/dvorak/procon.html) Esta página está en inglés, pero tiene muchísima información. En resumen, dice que si intentas aprender a usar el teclado Dvorak ya sabiendo usar el QWERTY te demorarás unos 30 días en recuperar tu velocidad normal, pero tendrás muchos problemas de compatibilidad con otros computadores, tantos que tal vez vuelvas a usar el teclado QWERTY normal, a pesar de las ventajas del Dvorak.

Al final, esta página dice: “Si debes hacerlo por cualquier problema posible, puedes volver al teclado QWERTY, dentro de relativamente poco tiempo: posiblemente un mes, probablemente horas, o incluso un par de segundos. ¡Pero una vez que hayas aprendido a usar el Dvorak, maldecirás cada tecla que aprietes en un teclado QWERTY!”
¿Será así?

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muy interesante!!!


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